The Impossible: Nuestra Vida Es Solo Una Neblina

Por  Jairo Namnún **

Mi esposa me relaja porque a veces soy un poco frío. Y porque no lloro durante las escenas emotivas. Y porque lloro sin lágrimas. Pero aquí viene la confesión: lloré 5 veces viendo The Impossible (¡una vez con todo y lágrimas!). Sucede que en mi corazón tengo un profundo respeto por la santidad de la vida humana, de la imagen de Dios en nosotros. A la vez, entiendo que el dolor y la muerte es algo que debe verse más en el cine, y que debe tratarse con delicadeza. The Impossible hace esto con maestría, y entiendo vale la pena que meditemos un poquito en esta historia (sin spoilers, para los que no la han visto).

The Impossible (Lo Imposible) trata la historia real de una familia vacacionando en la costa tailandesa cuando ocurre el terrible tsunami del 26 de diciembre del 2004. En la secuela del terrible evento, la familia es separada en dos grupos: la madre con el hijo mayor y el padre con los dos menores. De ahí en adelante la historia trata sobre la supervivencia y reunión de estos personajes, a quienes uno aprende a amar y a sentirlos suyos mientras progresa el filme. Además de esto, la película nos muestra la increíble fuerza de un tsunami con un realismo espeluznante, haciéndonos doler y anonadar con la terrible fuerza de las aguas desatadas. Aun la increíble escena de Hereafter queda corta en comparación con las aguas representadas aquí. Sólo los primeros 15 minutos valieron el costo de entrada; pero hay mucho más que ver. Quisiera entonces enfocar nuestra atención hacia un aspecto específico: la brevedad de nuestra vida.

 “Oigan ahora, ustedes que dicen: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia. Sin embargo, ustedes no saben cómo será su vida mañana. Sólo son un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece”, (Santiago 4:13-15)

Las Escrituras siempre tienen la razón; y hay eventos que lo demuestran de manera clara. En el tsunami del 2004 murieron cerca de 230,000 personas. Banqueros y granjeros; estudiantes y maestros; inmigrantes y nativos; creyentes e incrédulos. Cientos de miles de personas que se levantaron ese día pensando que sería una jornada más cerraron sus ojos a lo temporal y se encontraron de frente a la eternidad. Además de los que murieron, los resultados de este evento causaron que incontables familias fueran transformadas para siempre. Hermanos: ¡Nuestra vida es solo un vapor! La muerte es algo de lo que no hablamos mucho, y ciertamente el cristiano no la desea en el sentido de andarla llamando, pero tampoco es algo que debemos ignorar. A la luz de la eternidad, aun la más larga de las vidas no es sino un soplo. Si bien en el filme podemos ver la lucha de esta familia por sobrevivir, no podemos olvidar que cientos de miles más no corrieron con la misma suerte. Para muchos, la película hubiera sido mucho más corta.

Cuando me enfrento a realidades como estas no puedo sino pensar en esa célebre frase de C.S. Lewis: “Todo lo que no es eterno es eternamente inservible”. Aun nuestra visita al cine, si no nos lleva a pensar en los propósitos eternos de Dios, pues fue de muy poco provecho. En tal sentido no creo que debamos pasar por alto lo largo de la eternidad y lo corto de nuestra vida en la tierra. ¿No nos da esto un mayor sentido de urgencia? No sé qué tiempo de vida me queda en la tierra: quiero invertir ese tiempo glorificando al Dios de la eternidad y haciendo bien a los creados a Su Imagen. De igual forma, no sabemos qué tiempo le quede a nuestro prójimo antes de que abra sus ojos ante la Presencia de El Juez. Por tanto, ¡no desmayemos en nuestra predicación! No sabemos cuándo se encontrarán nuestros familiares inconversos ante el Rey del universo, así que hablémosle de Cristo una y otra vez, hasta que Él venga o vayamos ante Él.

Hay muchas otras cosas que pudiéramos decir de esta película. Vemos el sorprendente amor entre una madre y su hijo. Vemos a niños crecerse en momentos de adversidad. Nos llena de esperanza las muestras de misericordia y abnegación entre extraños. Nos airamos con lo increíblemente egoístas que podemos ser. Quedamos perplejos ante muchas cosas, pero sobre todo recordando que estamos vivos por Su Gracia y Misericordia. De cada una de estas cosas pudiéramos escribir un artículo de similar longitud a este. The Impossible nos da mucho de qué hablar, y quizás pudiéramos hacerlo en otro momento. Sin embargo, concluyo ahora orando las palabras del salmista :

¿Quién conoce el poder de Tu Ira, y Tu Furor conforme al temor que se debe a Ti? Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.(Salmos 90:11-12)

**Jairo Namnún, joven columnista dominicano, apasionado por la verdad, las historias y la cosmovisión bíblica – @jnamnun

Volver a la Sección de Artículos

This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , . Bookmark the permalink.

2 Responses to The Impossible: Nuestra Vida Es Solo Una Neblina

  1. Pingback: Solo Para Ti Radio - Solo Música Bonita Que Te Llena

Leave a Reply